Reduce el desperdicio alimentario

Alimentos arrojados a la basura en bolsa de plástico
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En junio del 2022 el gobierno elaboró un Proyecto de Ley de prevención de las pérdidas y desperdicio alimentario que se espera entre en vigor en este año 2023. Dirigido a las empresas del sector alimentario establece una jerarquía de acciones que deben seguirse para, por un lado, evitar que se genere desperdicio alimentario y, si este se produce, procurar su aprovechamiento.

Como reducir el desperdicio alimentario es una cuestión de todos (de hecho las principales fuentes de generación de desperdicio se producen en la distribución, hostelería y el hogar) en el presente artículo vamos a ver una serie de sencillas acciones para reducir el desperdicio alimentario y proponer ideas de aprovechamiento de alimentos en la cocina a partir de las experiencias que hemos tenido en los planes de desperdicio alimentario de nuestros clientes.

 

Jerarquía

De la jerarquía que establece el Proyecto de Ley antes citado, hemos ido seleccionando algunos puntos que podemos adoptar en nuestros hogares. Podemos resumirlos en los siguientes:

1) Prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario

2) Incorporar criterios de compra sostenible y promocionar la economía de proximidad.

3) Transformación de los productos no utilizados que siguen siendo aptos para el consumo.

4) Valorización energética mediante la obtención de biogás.

 

Acciones para prevenir el desperdicio de alimentos

Planificar previamente lo que se va a comer y ceñirse a comprar los alimentos que aparezcan en la lista de la compra.

Congelar alimentos perecederos como carnes, pescados y mariscos en porciones individuales, para que de esta forma en el momento que se requieran se puedan descongelar más rápidamente.

– Siempre que sea posible congelar las raciones de comida sobrantes de forma individual (para una persona). Es más fácil recurrir a ellas en un momento dado teniendo en cuenta que hay ración para uno que no saber para cuantas personas corresponde la cantidad de comida que hay.

– En la cocina, priorizar aquellos productos que están apunto de caducar o ponerse malos. Ponerlos en la parte de delante de la baldas del frigorífico para tenerlo en cuenta.

 

Compra sostenible

– Aumentar la frecuencia de compra, disminuyendo los intervalos de realización de nuestras compras evitamos la acumulación de comida que puede llegar a perderse (especialmente en el caso de los alimentos frescos)

Comprar alimentos de temporada porque están en su mejor momento de sabor, su conservación es mejor y apoyamos a los productores locales.

 

¿Que ideas de platos podemos hacer con los ingredientes que nos sobran?

Te damos algunas ideas para la transformación de los productos no utilizados que siguen siendo aptos para el consumo:

1. Arroces, pastas y legumbres ya cocinados

– Hacer una ensalada de pasta, arroz o legumbres con hortalizas crudas para el día siguiente.

– Hacer una fritada de pasta y verduras: añadir a la pasta y a las verduras huevos batidos para crear una especie de tortilla.

– Hacer patés de legumbres caseros.

2. Pan duro

– Hacer gazpacho y sopas de ajo.

– Tostarlo o dorarlo en aceite y ponerlo como picatostes en ensaladas, cremas o sopas.

– Hacer migas de pan.

3. Verduras

– Utilizarlas en revueltos o tortillas.

– Aprovecharlas para hacer empanadillas rellenas, cocas saladas con verduras o croquetas de verduras.

– Saltearlas con pasta, legumbres o arroz.

– Utilizarlas como relleno de canelones o lasañas.

4. Frutas

– Hacer compotas y mermeladas caseras.

– Hacer batidos caseros y Macedonias variadas

– Añadirlas al yogur o a una tostada de pan.

– Hacer helados.

5. Carnes cocinadas

– Aprovecharlas para el rellenos de canelones, croquetas o lasaña.

– Añadirlas a una salsa de tomate y tomarlas así o incluirlas en una pasta o arroz al día siguiente.

– Incluirlas en un “bocadillo de carne desmigada con salsa de tomate”.

– Aprovecharlas para haver albóndigas o hamburguesas caseras.

6. Pescados cocinados

– Utilizarlos en ensalada estilo salpicón.

– Mezclarlos con mayores y huevo duro picado y servir como montaditos o canelones fríos.

– Hacer salsas de pescado con un poco de nata o tomate.

– Hacer un pudín de pescado pasándolo por la batidora con huevos, migas de pan, leche y tomate frito. Después volver la mezcla en un molde, pasarlo por el baño de maría y meterlo al horno.

– Aprovecharlas para haver albóndigas o hamburguesas caseras.

7. Leche, nata o bebidas vegetales

– Utilizarlos para espesar purés o cremas de verduras.

– Hacer alguna salsa ligera o una bechamel.

– Añadirlos a algún salteado de verduras para aportar sabor y cremosidad.

 

Valorización del desperdicio

Finalmente hay un elemento presente en los hogares que puede ser reciclado y que su tratamiento adecuado además de permitir un nuevo uso evita una gran contaminación. Nos referimos al aceite de cocina usado. Hay que tener en cuenta que un litro de aceite puede llegar a contaminar 40.000 litros de agua, que es equivalente al consumo de agua anual de una persona en su domicilio.

 

En conclusión

Esperamos haberos ayudado con estos consejos e ideas… y ahora solo queda lo más importante… darle forma a estas recetas, pasarlo bien cocinando en familia, poner en práctica las acciones descritas y aportar nuestro granito de arena en el cuidado al planeta reduciendo el desperdicio alimentario.

Puedes compartir el artículo a tu circulo más cercano y así seremos más las personas unidas en esta causa.

 

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Fuente imagen: Pixabay – Laterjay

Publicado el 3 marzo 2023 en Aizea, Seguridad alimentaria

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