El atentado del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York, provocó una revisión de todo tipo de protocolos de seguridad. Una de las vulnerabilidades detectadas fue el de la seguridad alimentaria. La introducción intencionada de agentes biológicos, químicos o radiológicos en la cadena alimentaria podía llegar al consumidor final y provocar un grave problema de salud pública. Este es el origen del sistema de defensa alimentaria o Food Defense.
Y es que, a diferencia de otro tipo de actores o instituciones de un estado, es muy fácil dañar la actividad de una empresa agroalimentaria y originar un perjuicio económico. Y es que esta situación no solo puede ser provocada por terroristas, también por empleados insatisfechos o por la propia competencia.
¿Qué es el Food Defense?
El término «Food Defense», acuñado por la por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se puede definir como la protección de los productos alimenticios contra el adulterado intencionado por agentes biológicos, químicos, físicos o radiactivos.
Una de las principales consecuencias de la implantación del Food Defense por parte de la FDA (Food and Drugs Administration) fue que dicho protocolo se exigió a toda empresa alimentaria (tanto propia como extranjera) que quisiera comercializar sus productos en territorio estadounidense.
Las diferentes normas de calidad como IFS y BRC, reaccionaron con rapidez e introdujeron en sus requisitos sobre la gestión de la seguridad alimentaria la elaboración y documentación de un Plan Food Defense.
Beneficios del Food Defense
De lo dicho anteriormente es fácil concluir que los principales beneficios de implantar un sistema de Food Defense son:
- Económicos: tanto para evitar indemnizaciones como si se quiere vender en EEUU
- Reputacionales: a una empresa le cuesta mucho tiempo y esfuerzo construir una buena imagen, pero es muy rápido el perderla.
- Calidad: las principales normas de calidad alimentaria (IFS, BRC) exigen, dentro de sus requisitos para la obtención de un certificado, la implantación de un plan de defensa alimentaria.
¿Cómo implantar un plan Food Defense?
El concepto de Food Defense tiene un enfoque preventivo, sugiere el empleo de diferentes herramientas y consideraciones para evitar un acto de sabotaje, tratando de localizar los puntos sensibles o más vulnerables en una instalación, así como los que causen mayor impacto.
No hay que confundir “Food Defense” con “Seguridad alimentaria”, el objetivo de un sistema APPCC de seguridad alimentaria es identificar los peligros físicos, químicos y biológicos no intencionados para la seguridad alimentaria.
El objetivo del “Food Defense” es identificar, mitigar y vigilar posibles fuentes de contaminación intencionada de los alimentos.
Las principales etapas para la implantación del Plan Food Defense son:
1. Evaluación de defensa alimentaria: comienza con la designación de una persona responsable que deberá realizar un ánalisis preliminar en temas de seguridad exterior/interior/de personal/de llegadas.
2. Creación de un equipo: el Food Defense es un sistema transversal a la empresa. Liderados por la gerencia, deberá comprometer a diferentes puestos de la empresa (calidad, compras, seguridad, recursos humanos, producción..etc)
3. Preparar un plan de defensa:
– Deberá realizarse y documentar un análisis de peligros y una evaluación de riesgos asociados para “Food Defense”.
– Se identificarán áreas críticas para la seguridad en base a este análisis de peligros y evaluación de riesgos asociados, considerando los requisitos legales aplicables.
3. Poner en práctica el plan de defensa: Con revisiones periódicas para comprobar que el plan es funcional y actualizado.
En conclusión
Aspectos tan importantes como garantizar la inocuidad del proceso o producto final, deben ser la prioridad máxima de cualquier empresa o institución relacionada y en definitiva los planes de Food Defense no son una alternativa o una elección; se han convertido en una necesidad obligada.
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