Qué es y para que se usa una dieta FODMAP

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Seguro que has escuchado nombrar este tipo de dieta. Todos tenemos algún familiar o conocido con problemas intestinales que te comenta que recurre o ha recurrido a este tipo de dieta. Pero ¿es una dieta milagro? ¿se trata de una dieta más que se pone de moda o tiene algún fundamento?.

 

¿Qué es la dieta FODMAPs?

Ni es una dieta milagro ni tampoco una dieta que se haya puesto de moda. El término FODMAPs procede de un acrónimo inglés «Fermentable, Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides, And Polyols». Este término designa a los diferentes hidratos de carbono fermentables de cadena corta:

  • Fructanos o Fructooligosacaridos (FOS): los encontramos en el trigo, centeno y cebada, así como algunas frutas y verduras (cebollas, ajos…).
  • Galactanos o Galactooligosacáridos (GOS): están presentes fundamentalmente en las legumbres.
  • Lactosa (disácarido): presente en los lácteos.
  • Alimentos que presentan mayor proporción de fructosa que de glucosa en su composición: el exceso de fructosa no se absorbe bien. Este requisito se cumple en alimentos como la miel, determinadas frutas y verduras y algunos vinos y licores.
  • Polioles (sorbitol, xilitol, maltitol, manitol): contenidos en frutas de hueso, alimentos light y algunos edulcorantes.

 

¿Para quién está indicada?

Previo al diágnostico de enfermedad intestinal es importante descartar alergias y/o intolerancias. La dieta FODMAPs se considera una estrategia para controlar síntomas de colon irritable o síndrome de intestino irritable, colitis ulcerosa y enfermedad de Chron. También puede ser utilizada para controlar otras molestias intestinales con previo diágnostico por parte de un profesional de la salud.

El objetivo principal de esta dieta es conseguir una microbiota intestinal competente que devuelva la normalidad intestinal. Esta dieta no «cura», es una dieta paliativa y de transición.

 

¿Cómo llevar a cabo la dieta FODMAPs?

Esta dieta comienza con un periodo de baja ingesta en alimentos con alto contenido en FODMAPs, entre 6 y 8 semanas. De ahí en adelante, el dietista-nutricionista, irá introduciendo alimentos con mayor contenido en FODMAPs de forma individualizada y gradual según la tolerancia que relate el paciente. Es vital realizar un seguimiento de los signos y síntomas gastrointestinales con el fin de identificar los alimentos peor tolerados.

Alimentos permitidos:

  • Verduras y hortalizas: zanahoria, berenjena, lechuga, brotes verdes,escarola, canónigos, rúcula, calabaza (< de ½
    taza al día), tomate, pimientos, pepino, endivias, apio, cebollino, chirivía, judía verde,calabacín, col china, espinacas y acelgas.

 

  • Frutas: no más de 1 pieza mediana por comida y no más de 3 piezas a lo largo del día, incluyendo zumos: plátano, limón, pomelo, fresas, lima,mandarina, naranja, melón, papaya, arándanos, frambuesas, kiwi, maracuyá, piña, uvas y coco. Zumos naturales de frutas permitidas (de 1 sola pieza). Frutos secos: máximo 4-5 nueces; máximo 10 almendras o avellanas; máximo 1 cucharada sopera de cacahuetes, piñones, pipas de girasol o pipas de calabaza.

 

  • Cereales, legumbre y tubérculos: pan, pasta, cereales de desayuno y otros derivados de espelta y/o avena. Alimentos y cereales sin gluten (sin fructosa ni lactosa). Arroz, maíz, patata, mijo, sorgo, quinoa, tapioca, yuca, trigo sarraceno y todos sus derivados: pan, pasta, cereales de arroz, maíz,etc. Harina y sémola de arroz, maíz, tapioca…Tortitas de arroz, avena o maíz. Galletas de espelta, avena o sin gluten (sin fructosa, miel o leche). Polenta. Arepas. Puré de patata (sin leche). Salvado de avena, semillas de lino.

 

  • Alimentos proteicos: todo tipo de carnes, pescados, marisco, huevos y derivados. Todo tipo de embutidos (sin lactosa): longaniza, jamón dulce, jamón serrano…Tofu y tempeh. Leche sin lactosa. Bebida de arroz, bebida de avena o de espelta. Leche de coco. Leche de almendras (sin fructosa ni lactosa). Crema de leche o nata sin lactosa. Yogures sin lactosa: naturales o de sabores (sin trozos de fruta). Quesos curados secos (tipo Manchego o Parmesano). Quesos sin lactosa. Mantequilla y margarina.

Consideraciones específicas a la hora de llevar a cabo esta dieta

  • Cuidar el riesgo de deficiencia de nutrientes como la fibra, minerales como el calcio, proteínas y vitaminas A, C y D.
  • Valorar el uso de complementos multivitamínicos y multiminerales junto con la ayuda del profesional sanitario.
  • Esta dieta suele ir acompañada del uso de probióticos.
  • No se debe dejar de comer fruta y verdura: siempre debemos mantener aquellas que se nos permiten.

Conclusión

Es una dietoterapia cada vez más frecuente para paliar los síntomas de algunas enfemerdades intestinales. Esta dieta principalmente excluye aquellos alimentos vegetales ricos en hidratos de carbono fermentables como los oligosacáridos, los disacáridos, los monosacáridos y los polioles, que en algunas personas, pueden llegar sin digerir al intestino grueso y ser sustrato para las bacterias, originando gases, hinchazón, dolor abdominal e incluso diarrea. La dieta debe ser personalizada y es importante que el paciente reciba una correcta educación nutricional por parte del dietista-nutricionista.

 

Bibliografía
https://www.aegastro.es/pacientes/dietas-para-pacientes/dietas-empiricas-para-el-tratamiento-del-sindrome-del-intestino-irritable
Información extraída de la ponencia de Paloma Quintana (dietista-nutricionista especializada en enfermedad intestinal) del V Congreso de estudiantes de Nutrición Humana y Dietética.

 

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Fuente imagen: Pixabay – nastya_gepp

 

Publicado el 15 octubre 2019 en Aizea

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