Vitamina C y resfriados

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Hemos entrado de pleno en el tradicional período de gripes y resfriados. Seguro que habéis oído de labios de nuestras madres y abuelas la frase acerca de consumir naranjas y mandarinas porque son ricas en Vitamina C y ayudan a pasar los resfriados.

¿Hasta cuándo hay de verdad en esta recomendación tan popular?

 

Qué es la Vitamina C

La vitamina C, conocida como ácido ascórbico, es una vitamina hidrosoluble esencial que debe ser aportada de forma diaria a través de alimentos de origen vegetal, especialmente presente en frutas y verduras frescas (los alimentos de origen animal no aportan esta vitamina).

 

Vitamina C y sistema inmune

La Vitamina C es muy importantes para nuestro organismo debido a que interviene en diversos procesos (síntesis de colágeno, metabolismo energético, biodisponibilidad del hierro..etc).

En lo concerniente a resfriados y gripes, la Vitamina C contribuye a potenciar nuestro sistema inmune por dos vías:

– Leucocitos: la Vitamina C estimula la producción y funcionalidad de los leucocitos ya que facilita su acción de fagocitosis.

– Antioxidante: la vitamina C actúa frente a los radicales libres generados por factores como el humo del tabaco o la exposición a toxinas del ambiente, neutralizando su efecto negativo sobre la oxidación de las células (entre ellas las de nuestro sistema inmune).

 

Alimentos ricos en Vitamina C

Como hemos visto, hasta ahora la sabiduría popular se cumple; tomar Vitamina C ayuda a nuestro sistema inmune. Ahora toca identificar en qué tipo de alimentos podemos encontrarlo.

En este caso y, aunque la naranja y la mandarina tienen Vitamina C en su composición, no destacan en el contenido que pueden ofrecernos de este nutriente.
Los alimentos de origen vegetal con mayor contenido de ácido ascórbico (en mg por 100 gr de porción comestible) son:

– Frutas: la guayaba (273 mg), la grosella negra (159 mg), la fresa (60 mg) y el kiwi (50 mg).

– Verduras: el chile rojo (225 mg), el perejil fresco (190 mg), la col de Bruselas cruda (110 mg) y el brócoli crudo (110 mg).

Es importante saber que la Vitamina C se trata de una de las vitaminas más sensibles a la oxidación y al calor por lo que el cocinado de los alimentos que la contienen reduce significativamente su aporte.

 

Recomendaciones

La recomendación general de consumo diario para adultos es de 80 mg (VRN). Por diversas causas (alimentación desequilibrada, hábitos poco saludables) es posible que no lleguemos a esta recomendación a través de nuestra dieta diaria o que se precise una dosis mayor. En este caso, y para complementar nuestra alimentación, otra opción es la de ayudarnos por medio de un complemento alimenticio rico en Vitamina C.

En el mercado encontraremos muchos productos y, tal como enseñamos en nuestro curso de especialización en complementos alimenticios, es necesario realizar una selección de qué tipo de producto se ajusta más a nuestras necesidades.

 

En conclusión

La sabiduría popular acierta en la utilidad que la Vitamina C tiene como refuerzo para nuestro sistema inmunitario ante el período de resfriados que se avecina.

No acierta tanto en el tipo de producto al que se atribuye mayor contenido en este tipo de vitamina.

En ocasiones puede resultar de utilidad el ayudar a nuestro sistema inmune con complementos alimenticios que refuercen el aporte que realizamos por medio de nuestra alimentación.

Bibliografía
Base de datos española de composición de alimentos
Curso de complementos nutricionales

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Fuente imagen: Pixabay – cottonbro

 

Publicado el 11 noviembre 2021 en Aizea, Nutrición

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