Alergias e intolerancias alimentarias; ojo con las carencias nutricionales

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Padecer una alergia o intolerancia alimentaria en muchos casos es un proceso un poco largo. En el caso de las alergias, y debido a sus consecuencias, el diagnostico suele ser rápido. Pero en muchos casos de intolerancia, como la sintomatología es más leve, la propia persona que lo sufre realiza su propio proceso previo de prueba-error para averiguar qué alimentos no le sientan bien, antes de acudir a un especialista.

De esta manera los dietistas-nutricionistas nos encontramos muchas veces que las personas alérgicas o intolerantes han ido eliminando los alimentos conflictivos de su alimentación pero no siempre han sustituido correctamente el aporte de los nutrientes de ese alimento.

En estos casos, ¿qué podemos hacer?. Asesorarnos correctamente cuando tengamos que eliminar un alimento o grupo de alimentos de nuestra alimentación. Debemos saber qué nutrientes debemos tener en cuenta.

 

Primeros pasos

Cuando los profesionales queremos saber cómo es el estado nutricional de una persona recogemos datos mediante mediciones antropométricas y preguntas en la anamnesis nutricional (la anamnesis es una encuesta que se realiza al paciente en su primera visita para conocer su historial dietético).
Entre otras muchas cosas, en este primer estudio nos interesa saber si la persona tiene alguna intolerancia o alergia alimentaria por dos motivos:

Para tenerlo en cuenta a la hora de escoger los alimentos adecuados en el diseño del plan de alimentación.

Porque la imposibilidad de ingerir un alimento (o serie de alimentos) implicará que debamos reforzar algún nutriente en su dieta por una posible carencia del mismo (nutriente que esté presente en estos alimentos que no se pueden consumir).

 

¿Qué hacer para evitar carencias nutricionales en alergias e intolerancias alimentarias?

Como primera medida, si una persona es alérgica o intolerante a algún alimento o grupo de alimentos debe sustituirlo por otros que aporten un valor nutricional equivalente.

Pero esto no siempre es sencillo ya que los alimentos, por regla general, no tienen un único nutriente sino combinaciones de nutrientes.

Si, por ejemplo, tenemos alergia al pescado, el pescado, fuente de proteínas de alto valor biológico, se puede sustituir por otros alimentos ricos en proteínas (como la carne, huevos, lácteos, combinaciones de proteínas vegetales). En este caso hemos podemos cubrir las necesidades de proteína pero hay otros nutrientes también a tener en cuenta.

Siguiendo el ejemplo, el pescado azul, además de proteínas, es fuente de ácidos grasos omega 3 importantes para la salud cardiovascular y cerebral (entre otras cosas). Los alimentos antes mencionados no nos aportan este nutriente.

En este caso podemos incluir estos ácidos grasos aportando alimentos como las nueces, las semillas de lino…pero se nos plantea otra pregunta; ¿llegamos a tomar la misma cantidad de nutriente cuando sustituimos un alimento por otro?. En la gran mayoría de las ocasiones es difícil.

 

Otra posible medida

Además de llevar a cabo las sustituciones antes mencionadas podemos recurrir a un complemento nutricional si esta “compensación” no es posible o no asegura el porcentaje (VRN) de nutrientes que debemos tomar por nuestras características.

Este tipo de casos es donde un complemento alimenticio tiene su sentido, ya que los mismos son productos alimenticios consistentes en fuentes concentradas de nutrientes cuya finalidad es complementar la ingesta de tales nutrientes en nuestra dieta normal.

Pero complementos alimenticios hay muchos y muy variados. De hecho es conveniente que los profesionales estemos al día para poder pautar, en su caso, el complemento más adecuado a las necesidades de las personas que acuden a nosotros, tal como señalamos en nuestro curso de especialización en complementos alimenticios.

 

En definitiva

Como conclusión podemos decir que ningún alimento es imprescindible pero ante la eliminación de un alimento o grupo de alimentos debemos tener en cuenta que los mismos nos pueden aportar sustancias que nuestro organismo precisa para su normal funcionamiento.

Teniendo en cuenta lo anterior, debemos asegurarnos que los nutrientes se aportan correctamente en función de las necesidades para evitar carencias nutricionales.

Debemos llevar a cabo una dieta de acuerdo a nuestras necesidades y los complementos alimenticios nos pueden ayudar a cumplimentar la aportación de nutrientes, pero a la hora de tomar complementos debemos asesorarnos de forma adecuada, escoger complementos de calidad y seguir las pautas recomendadas tal como comentábamos en nuestro artículo complementos alimenticios calidad y confianza

 

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Fuente imagen: Pexels – Inna Lykasevuch

 

Publicado el 17 febrero 2021 en Aizea, Nutrición

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