Llega el invierno ¡refuerza tus defensas!

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Es importante reforzar las defensas en invierno para luchar contra cualquier tipo de ataque proveniente del exterior. La mejor forma de hacerlo es a través de la alimentación, ya que es la principal fuente de nutrientes del organismo y es a través de la que nos vamos a preparar para el frío. Las vitaminas y minerales antioxidantes aumentan la resistencia a las infecciones y protegen a las células del sistema inmune de los daños provocados por los radicales libres. Los radicales libres van dañando las células en una especie de reacción en cadena que solo pueden ser frenados por los antioxidantes.

 

Nuestros principales alíados; los productos de temporada

Cuántas veces hemos oído que la naturaleza es sabia. Pues en este caso para muchos de los requerimientos nutricionales propios de esta temporada nos encontramos con productos propios de esta estación que nos ayudan ante ciertos problemas de salud.

– Para mantener nuestras defensas altas: la falta de vitamina C reduce la resistencia a las infecciones, lo que puede comprometer la salud en los meses más fríos. Las verduras de la familia de las coles son las más ricas en vitamina C y ácido cítrico, que potencia la acción beneficiosa de esta vitamina. Así mismo todas las frutas de invierno son muy ricas en vitamina C. Los cítricos (naranjas, mandarinas..etc) constituyen la primera fuente de esta vitamina, al igual que la guayaba y el kiwi que concentran gran cantidad de este nutriente.

– Para mantener en buen estado la piel y las mucosas (entre ellas, las que recubren el interior de los bronquios) y reducir el riesgo de afecciones respiratorias el organismo necesita vitamina A. La zanahoria es el alimento más abundante en betacaroteno. La calabaza también es un alimento de temporada muy completo por su aporte en vitamina A, C, E y betacaroteno.

– Para protegernos de las enfermedades digestivas y diarreas víricas. De nuevo las frutas de invierno disponen de un elevado contenido en carotenoides, pigmentos vegetales con capacidad antioxidante. En este aspecto destaca la granada, una fruta de temporada muy interesante por su alto contenido en sustancias antioxidantes como los flavonoides, taninos, ácido cítrico y málico, además de aportar vitamina C y potasio.

– Para ayudar a la mucosa bronquial y alivio de la tos encontramos ciertas verduras de hoja de temporada (acelga y espinacas) que nos pueden ayudar. Ambas verduras son ricas en folatos y fibra. Al igual que en el resto de verduras, las hojas más externas son las más vitaminadas, además tienen la ventaja de que el betacaroteno o provitamina-A no se destruye con el calor, por lo que esta sustancia no se ve disminuida con la cocción de los alimentos.

– Para reforzar nuestro sistema defensivo-inmunitario. La vitamina E si se combina con la vitamina C y los betacarotenos ayudan a neutralizar los radicales libres. La vitamina E se encuentra en muchos alimentos, entre los que destacan los cereales integrales (especialmente en el germen), soja aceites vegetales, verduras y hortalizas de hoja verde y frutos secos

 

Escoger otros alimentos para reforzar

Como hemos visto, encontramos en la alimentación de temporada aliados a la hora de tratar ciertos problemas propios de esta estación, pero también es conveniente el reforzar ciertos procesos. En la mayoría de los casos se trata de minerales que podemos encontrar en productos no tan estacionales.

El zinc es necesario para el desarrollo de los linfocitos T, glóbulos blancos que atacan a los virus y las bacterias perjudiciales para nuestro organismo, contribuyendo a combatir las infecciones. Por tanto, es un mineral que ayuda en el tratamiento de la gripe y los resfriados. La carne roja es una de las mejores fuentes de zinc pero también se encuentra en alimentos tales como productos lácteos, huevos, cereales integrales, frutos secos y legumbres.

El selenio interviene en la síntesis de anticuerpos. Concretamente, es capaz de aumentar la producción de glóbulos blancos, a la vez que actúa contra determinados virus. Los niveles de selenio de los cereales y las verduras dependen de la tierra en la que se hayan cultivado. Este mineral también es abundante en la levadura de cerveza.

 

En conclusión

Por último, recordar que llevar una alimentación equilibrada no es todo, sino que el gasto calórico mediante el ejercicio físico debe mantenerse o incrementarse en invierno para que el cuerpo se encuentre en forma, con defensas y fuerte para enfrentar el invierno.

 

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Fuente imagen: Pixabay – Pezibear

Publicado el 13 diciembre 2018 en Aizea, Alimentación

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