Intoxicaciones alimentarias, algo no estamos haciendo bien

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Las infecciones alimentarias son enfermedades producidas por la ingesta de alimentos o bebidas contaminados por microorganismos patógenos o sus toxinas como la salmonella, el norovirus, la listeria o la Escherichia coli, que en la mayoría de los casos suelen implicar una serie de síntomas gastrointestinales como diarrea, vómitos, dolor abdominal o incluso fiebre o debilidad muscular. Se ha avanzado mucho en seguridad e higiene alimentaria en los últimos años pero no existe el riesgo cero. Y así lo demuestran algunos ejemplos de intoxicaciones de este mismo año.

 

Algunos casos destacados del 2017

 

Durante el año 2017 han sido varias las noticias publicadas en la prensa de casos de intoxicaciones alimentarias en diferentes establecimientos, tanto en restaurantes como en centros de enseñanza o sanitarios.

En noviembre de 2017, más de 80 niños presentaron un cuadro de vómitos y diarrea en un colegio de Guadalajara. Educación investigó un posible caso de intoxicación alimentaria tras haber ingerido cocido en el comedor escolar.

En mayo de 2017, 252 personas se vieron afectadas por un brote leve de intoxicación alimentaria en el hospital de Bellvitge (Barcelona) en el que se sospechó que los bocadillos servidos en la cafetería del centro sanitaria estaban detrás de los síntomas de gastroenteritis.

Caso más grave sucedió en octubre de 2017, en el que tres empleados de un establecimiento de kebab en Pamplona fueron incluso detenidos como presuntos autores de un delito contra la salud pública al intoxicar a los clientes con raticida presente en la comida.

 

Prevención y formación, las claves del éxito

 

Todos los establecimientos y empresas del sector alimentario deben cumplir con una serie de normas de higiene y contar con sistemas de seguridad alimentaria actualizados para la prevención de posibles casos de intoxicación alimentaria. Además del control de los procesos, es fundamental que todo el personal implicado esté debidamente formado para evitar posibles casos como los sucedidos en 2017.

  • PREVENCIÓN: Sistemas como el APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos), siempre que estén bien implantados y con un seguimiento regular, garantizan un alto nivel de protección de la salud de los consumidores en materia alimentaria. Se trata de una herramienta para identificar los posibles peligros antes de que sucedan e implantar sistemas de control enfocados a la prevención aunque, en caso de que esos peligros se den también contempla las medidas correctoras para subsanarlos.
  • FORMACIÓN: otra de las claves para la prevención de posibles casos de intoxicación alimentaria es que toda persona que en su puesto de trabajo se encuentre en contacto con alimentos (ya sea en actividades de elaboración, producción, transporte o venta al público, entre otros) esté en posesión del Certificado de Manipulador de Alimentos. Pero no basta con estar en posesión del mismo sino que requiere que las empresas mantengan debidamente formados de manera continuada y periódica a todos sus trabajadores y que estos, conscientes de la importancia de su trabajo, apliquen los criterios básicos de higiene y seguridad alimentaria. De hecho, es prerrequisito del sistema de autocontrol APPCC, establecer, por parte de las empresas, programas de formación para sus trabajadores en materia de seguridad alimentaria donde se definan las actividades formativas, la frecuencia y los requisitos previstos y contar con empresas especializadas tanto en formación como en programas de autocontrol para garantizar la inocuidad de los alimentos.

 

En conclusión

A pesar de la obligatoriedad de los sistemas de seguridad alimentaria, los casos detectados durante este año 2017 de intoxicaciones alimentarias pone de manifiesto que son necesarios mayores controles de estos sistemas preventivos y más y mejor formación dirigida a todos los manipuladores de alimentos en todos los puntos de la cadena alimentaria, desde la producción hasta la puesta a la venta de productos destinados a la alimentación.

 

http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=10913&Itemid=41452&lang=es

Publicado el 18 diciembre 2017 en Aizea, Higiene alimentaria, Seguridad alimentaria

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